|
Una vez más los pescadores que se dedican a la pesca de la sardina y jurel, con el arte del cerco, protestan por la proliferación de embarcaciones que se dedican a la pesca con explosivos. Una práctica ilegal, sancionada administrativamente y punible penalmente, que daña peligrosamente a la riqueza pesquera de nuestras costas. Los pescadores exigen de la Consellería de Pesca que tome cartas en el asunto y ésta es consciente de la seriedad del problema y de las graves consecuencias, sociales y económicas, que les puede sobrevenir a los tripulantes de esas embarcaciones y a las propios vecinos en general, de esas poblaciones, que viven en el propio litoral.
La práctica ilegal de la pesca con explosivos o la utilización de la dinamita es muy antigua. Figuran antecedentes en la Ría de Arousa desde finales del siglo XIX, siendo además la causa de la desaparición de la plataforma continental - durante décadas- de especies como la sardina. La pesca con explosivos es un claro atentado y delito ecológico al que no se le puede encontrar ningún tipo de justificación, únicamente el enfermizo egoísmo pesquero y la ganancia fácil de esos "terroristas" sin escrúpulos.
Los marineros y sus cofrades deben tomar la iniciativa y denunciar hechos concretos, con nombres y apellidos, folio del buque, horarios de trabajo y zonas de pesca a los responsables del Seprona, Guardia Civil, Inspección Pesquera y de la Consellería de Pesca para que no tengan dudas de los hechos denunciados. Los daños ocasionados son irremediables para la propia plataforma pesquera, por lo cual los verdaderos profesionales del mar deben denunciar a esos piratas del mar que no ven más allá de su propio lucro personal. |