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Ingredientes
1 solomillo de ternera de 1kg aproximadamente,
2 c. de aceite extra de oliva,
5ogr de mantequilla,
2 cebollas grandes muy picadas,
250gr de champiñón laminados,
1kg de solomillo,
150ml de nata,
2 ó 3 c. de perejil picado,
Sal,
Pimienta,
Laurel,
Un sobre de azafrán.
Esta receta clásica es sencilla de hacer, rápida, buena y barata. Barato no es sinónimo de pobreza, ni de mala calidad.
Preparación
Se dispone el solomillo sobre la tabla de cocina y se corta en trozos de 1cm de grueso. Al acabar, se trocea cada porción en 3 longitudinalmente, es decir, cada trozo se corta en 3 partes.
Se coge una sartén grande. Si no se tiene muy grande, aconsejo a hacer mitad de las cantidades. Es una receta que cunde mucho.
Se vierte el aceite y mitad de la mantequilla. Se fríen las cebollas hasta que estén translúcidas y se añaden los champiñones dejándolos hacerse durante 3 minutos.
Retirar para un recipiente y a continuación freír los trozos de solomillo y el laurel en la mantequilla restante a fuego fuerte dorándolos por todas partes. Calentar un poco de brandy. Flambear y rociar la carne.
Se le añade el champiñón y la cebolla, Se revuelve todo para mezclar bien y se vierte la nata. Añadir sal y especias.
Dejar 1 minuto al fuego y servir.
Secreto para un buen resultado. No apelmazar la carne en la sartén. Se necesita espacio. Las cantidades de grasa dadas son orientativas, así como los tiempos de cocción. Esta receta clásica no lleva azafrán. Personalmente prefiero que quede con un poco de color.
Se acompaña con patatas fritas. Hoy en día, las patatas congeladas son fáciles de hacer y los resultados son excelentes. Servir con unos berros o chicoria.
¿Por qué comer en Navidades conejo o pavo? No nos dejemos conducir por los demás. Seamos libres y comamos lo que más nos apetezca. El pavo no es una costumbre española. La influencia es norte americana. Compremos aquello que no es más caro en esta época. Bajemos así los precios y estemos contentos cocinando con amor para la familia ayudando todos. Es ese amor que nos hace felices, no los euros derrochados.
¡Que aproveche!
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