Ingredientes
1 conejo troceado
1 cebolla mediana
Vino blanco
Vino tinto
Aceite
2 cucharadas soperas de manteca de cerdo
1 ramo de perejil
Pimienta
Azafrán
2 dientes de ajo
Laurel
Preparación
Echar un poco de aceite en el fondo de una cacerola.
Se colocan los trozos de conejo dentro.
Regamos con el vino blanco, casi hasta cubrir el conejo.
Seguimos con un poco de vino tinto.
Cortamos la cebolla en gajos y se la añadimos por encima del conejo, con la manteca de cerdo, los dientes de ajo, el laurel, el perejil, la pimienta y el azafrán y el laurel.
Llevamos a fuego fuerte hasta que empieza a hervir.
Reducimos el calor para que se cueza lentamente.
Está hecho, cuando queda una salsa con cuerpo.
Se suele acompañar con patatas fritas, guisantes y berros mezclados con un poco de vinagre de Módena.
Preparación de los guisantes
Se cuecen en agua. Cuando hechos, se escurren y se le añade un poco de la salsa. Se lleva al fuego para calentarlos y se sirven como acompañamiento.
Esta receta es muy buena y práctica, pues si no quieres hacerla antes de servirla, la puedes hacer con antelación. Aconsejo mezclar la salsa del conejo con los guisantes sólo antes de servir.
Si sobrara, se puede congelar. Al descongelarse tiene prácticamente el mismo sabor que recién hecha. Para preguntas y comentarios, cocina@vigometropolitano.com
¡Qué aproveche!
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