|  | | | | | Los niños, en el curso 2007-2008, se pasearon por el circuito de El Castro. S. R. | | | |
No se concibe una ciudad sin el servicio de la Policía Local. Definen su trabajo como una profesión de servicio, pero sus funciones son casi ilimitadas. Entre ellas, la formación en Educación Vial. Se trata, aseguran, de una necesidad que nació en la última década pero que cada vez requiere más atención. "La Educación Vial es quizá una de las armas mejor diseñadas para combatir la siniestralidad en las vías públicas. La propia Ley de Educación la contempla como materia de carácter transversal cuya funcionalidad no reside en un mero conocimiento normativo, sino que amplía su concepto hacia la convivencia ciudadana y respeto del medio ambiente", explican desde el departamento local.
En este papel activo de la Policía Local tiene una función determinante el departamento de Educación y Seguridad Vial. Es, quizá, uno de los menos conocidos por la ciudadanía, pero no tanto para los niños vigueses. Cada año disfrutan de la presencia en las aulas de varios miembros de la policía desde que "años atrás un enemigo social, los accidentes de tráfico, golpeaban sin merma la sociedad viguesa", explicaban.
Se trata de una forma de "acercar" la imagen de la Policía a un sector importante de la población en el desarrollo cultural de la sociedad: los niños, los padres y los docentes. El objetivo, evitar los efectos de un accidente de tráfico. "El dolor que se instituye causa un destrozo tal que en muchos casos la rehabilitación emocional total es poco menos que improbable", señalaron los agentes.
Otro de los motivos funciónde la presencia de la Policía Local en los colegios es "restar protagonismo a su impopular función represiva y potenciar la imagen, a veces un tanto desvalorada, de la Policía como una labor de apoyo y ayuda al ciudadano, velando por la seguridad de las gentes y del tráfico, destacando sus funciones de prevención a fin de minimizar la accidentabilidad vial y en consecuencia, el sufrimiento familiar que acarrea".
Los destinatarios de estas charlas, los niños, reciben material didáctico, observan proyecciones audiovisuales y se les obsequia con regalos. Otros, como los que cursan sexto de Primaria, so de algo más privilegiados y salen de las clases para poner en práctica la teoría. Durante una jornada en el parque en El Castro, demuestran todas sus habilidades sobre las dos ruedas de una bicicleta.
En el desarrollo del curso 2007-2008, el departamento de Educación Vial visitó 80 colegios de Vigo y a más de 14.000 alumnos de Educación Infantil y Primaria. Para este nuevo ciclo, que comenzará el 23 de septiembre, está previsto acudan a 81 centros de la ciudad olívica y lleguen a 14.826 menores. |