|  | | | | | Hubo quien aprovechó para cortarse el pelo. S. D./AGN. | | | |
La actividad de Médicos del Mundo no es sencilla. Y ayer lo demostraron en plena calle del Príncipe ante los cientos de viandantes que se acercaban a "dar un vistazo" a las rebajas a través del programa 'Calor y café en la calle'. El motivo, se cumple el X Aniversario del Plan Local de Drogas y otras Adicciones de Vigo. Se trata de una campaña "de visibilización y sensibilización" realizada para mostrar "una realidad a veces desconocida en nuestra ciudad: la de cientos de personas que día a día tienen que vivir en la calle, sin un hogar, ni recursos higiénicos y alimenticios básicos y que ven agravadas sus problemáticas sociales y sanitarias con el consumo abusivo de todo tipo de drogas", expusieron desde la organización.
Peluquería, ducha, desayuno, ropa... cualquier servicio que una persona en situación de exclusión necesite es cubierto por esta organización. Ayer se hacía de forma pública, pero día a día se lleva a cabo en la más absoluta intimidad. Y es que no son pocos los que confían en los cooperantes de Médicos del Mundo. Durante el primer semestre del 2008 se han atendido en la ciudad 431 personas, de las cuales un 79 por ciento fueron hombres, un 20 por ciento mujeres y casi un 1 por ciento transexuales. "Es necesario que todos y todas abramos los ojos ante las desigualdades e injusticias que se dan justo al lado de nuestras casas, en nuestra ciudad y que nos convirtamos en el motor de un cambio social, que sintamos que otro mundo sería posible, a través la movilización social y la participación ciudadana" , explicó Nieves Turienzo, presidenta de Médicos do Mundo en Galicia.
Consumo de Drogas, un problema social
Con la etapa estival y la extensa luz del día, el ocio y el tiempo libre puede suponer un problema para algunos jóvenes. "Estamos a punto de llegar al verano, que es cuando se produce un aumento en el consumo, sin embargo, no quiere decir que ahora se haya producido un aumento, estamos como siempre. Quizá lo que más preocupa en este momento es el botellón, no por el consumo sino por el ruido y la limpieza. Ahí es donde habría que incidir más", manifestó Maica Cores, del plan local de drogodependencias.
Aunque a veces parece que la fuisón de drogas duras y menores no es compatible, nada más lejos de la realidad. Por desgracia, "esa menor percepción del riesgo" hace que sean más sensibles a la trampa. "Hay que actuar, porque el consumo de determinadas sustancias, a medio y a largo plazo, produce unos deterioros importantes, que no son inmediatos pero que traen sus consecuencias. Especialmente en los menores", manifestó nuevamente.
En cuanto a la edad de riesgo, añadió, "ha descendido" hasta caer en los 13 o 14 años. "Hay un momento que se estabiliza, pero comenzar a esas edades tiene unas consecuencias graves. No hay que hacer un melodrama pero sí hay que tenerlo en cuenta", concluyó. |