|  | | | | | Manuel y Charo, durante la rueda de prensa del pasado mes de abril. S. R. | | | |
La familia de Sampaio agota los últimos días en su vivienda. Desde que el pasado 21 de abril hicieran pública la decisión de abandonarla y alojarse en una casa ofrecida por el Concello de Vigo, Manuel Dávila y Charo Amorís comenzaron a trasladar sus enseres bajo un nuevo techo. "Todavía nos quedan por mudar algunos muebles, supongo que para la semana que viene dormiremos en el otro sitio", explicó Dávila a Vm.
El nuevo alojamiento, del cual prefieren no desvelar la dirección "para evitar que la vecina venga a reirse de nosotros en la puerta", está también en el barrio de Sampaio, "tal y como pedimos desde el principio", añadió Manuel. Asegura que la denunciante les "provoca" allá por donde la ven pero "preferimos ignorarla para evitar meternos en más problemas".
La casa, similar a la que está pendiente de derribo, tiene unos 80 metros cuadrados, dos habitaciones, un baño, una cocina y un patio "para que pueda estar el perrito que tenemos".
Una vez que el matrimonio concluya el traslado de enseres, llegará el momento de proceder al derribo, que correrá a cargo de la familia y estará supervisado por el Concello de Vigo.
Anónimo
En cuanto al anónimo que aseguró les iba a ayudar económicamente, Manuel continúa manteniendo que desconoce cualquier dato del mismo. "Hablamos a través de un intermediario que nos dice que no nos preocupemos, pero no sé ni siquiera cómo se llama. Tampoco sabemos qué cantidad es la que nos va a facilitar", apuntó.
Hasta el momento carecen de documentos que certifiquen que esta persona va a ser quien les "eche una mano" para construir nuevamente su casa porque "todo ha sido de palabra. Supongo que más adelante sabremos algo más". |